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Las cuatro maravillas del mundo (Liliana Bodoc)

  • Foto del escritor: Biblioteca Integral
    Biblioteca Integral
  • 5 may 2021
  • 3 Min. de lectura

Actualizado: 30 may 2021

Poemas de Liliana Bodoc para que huela "a magnolias el Universo" y se incendien "las antiguas hogueras de los diablos",


Fotografía de Uri Gordon


Las 4 maravillas del mundo


Aire que silba

Fuego que fuega

Agua que corre

Tierra que espera


Agua más Tierra, arcilla

Agua más Aire, espuma

Fuego más Agua, agua calentita


Aire con aire, flauta

Tierra con tierra, huerto

Fuego con fuego, amor

Agua con aguacero


Apenas cuatro esencias,

cuatro dulces puñados

en el caldero,

¡y ya olía a magnolias

el Universo!



Noche de diablos


En la noche más noche

se encienden las antiguas

hogueras de los diablos.

Deambula el hechicero

sobre el caparazón de una tortuga.

Un antifaz mastica

la carne de una fruta misteriosa.


Cara sobre otra cara,

las máscaras invitan

a ser lo que no somos,

lo que jamás seremos:

cometas emplumados,

brujos con cinco sombras,

marionetas de fuego.


En la noche más noche

las máscaras batallan

y bailan por sus vidas.

Desenvainan espadas,

escupen luz de pólvora y veneno.

Un antifaz ovilla

el largo cuerpo azul de una serpiente.


En la noche más pozo de tan negra

las máscaras invaden las ciudades,

se suben a los techos

y desde alli convocan a la fiesta.

Que salgan los huraños,

que ría el que no ríe.

Que convide el avaro,

que mientan los honestos,

que brinquen los ancianos...


Máscara sobre cara,

en la noche más noche,

somos otros.


Cuando amanezca

las máscaras caerán detrás de los bostezos

a dormir por lo que dure el frío.

Acabado el festejo,

para dicha y desdicha,

volveremos a ser nosotros mismos.



Primera persona


Yo, primera persona del singular.


Yo tengo


Pero Yo no soy Tengo

porque

si un huracán se lleva todo

y me deja tan solo con lo puesto.

Yo seguiría siendo.


Yo estoy.


Pero, atención,

porque aunque cambie de lugar,

aunque cambie de barrio y de ciudad

yo sigo siendo.


Por las noches yo duermo

pero no soy Dormir

porque cuando despierto

sigo siendo


Yo canto.

¿Y si no canto?

Yo juego.

¿Y si no juego?


Yo estoy aqui y allá

yo tengo, yo no tengo

yo canto y desencanto

yo esta tarde no juego

pero yo sigo siendo.


Yo soy yo cuando Soy.


No soy Tener.

No soy Estar.

Yo soy

Ser

en primera persona del singular.



Yo en el espejo


Le pregunté al espejo

si era yo ése que estaba.

Me preguntó el espejo

si era yo ése que estaba.

Con mi mano derecha

toqué su mano izquierda.

Me reí con su risa.

Me miró con mis ojos.

Quise entrar y no pude.

Pero cuando me fui

se quedó solo.



Yo en el laberinto


Como la vida, el laberinto

se envuelve sobre un eje misterioso.

Termina donde dobla.

Se quiebra, zigzaguea,

desanda en espiral y avanza en circulo.

Gira sin avisar que la línea se enrieda

en un nudo ovillado que no empieza.

Continúa y se junta en el centro de un lazo que intersecta un camino bifurcado.

Se mete en la madeja de curvas paralelas cortadas por un eje

de trayectoria recta.

Propone cinco ángulos

en diagonal trazados

para encontrar el centro

del paralelogramo.

Parecido a la vida, el laberinto

no esta señalizado.

Por eso es conveniente recordar

que no siempre el atajo es el atajo.

Y caminarlo lento,

sin correr tras la prisa

porque al final de día, comprendemos:

fue mejor el andar que la salida.

Las 4 maravillas del mundo, Noche de diablos y Primera persona en el blog Donde viven los libros. Investigación y divulgación de libros para niños y jóvenes.

Yo en el espejo y Yo en el laberinto en el blog El arte de los confines (© 2010-2018 | Liliana Bodoc | Gonzalo Kenny)

Foto: Uri Gordon en la página oficial de Liliana Bodoc


📚📖📘 ¡Que disfruten la lectura! ☕🧉🥐



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